Trabajar el masaje, la reflexología podal o la digitopuntura con sabiduría, armonizar las energías que recorren nuestro cuerpo, calmar nuestra mente y emociones y transmitir a la persona los conocimientos básicos para saber cuidarse.
Arte y movimiento en nuestras manos se mezclan, para conseguir que su visita a nuestro centro sea una experiencia de bienestar que no pueda olvidar. Cuidaremos de usted y conseguiremos que sus dolencias empequeñezcan hasta desaparecer.
Manos que Curan, bienestar físico y paz interior.
Osteopatía Craneosacral
La Osteopatía Craneosacral es una terapia manual sutil debido a los movimientos que debe captar el terapeuta. A diferencia de la osteopatía estructural, los movimientos que aquí se realizan son mucho más suaves y rítmicos.
La osteopatía craneosacral está basada principalmente en los movimientos que realizan los huesos del cráneo y el sacro. Pero, ¿los huesos del cráneo tienen movilidad?. Por supuesto que la poseen. Por el cerebro y el sistema nervioso central, es decir desde el cráneo hasta el sacro, circula el líquido cefalorraquídeo encargado de nutrirlos. Este líquido está contenido en un tejido inextensible llamado duramadre. El movimiento que produce esta circulación es la respiración primaria, que no tiene nada que ver con la respiración pulmonar, ni con la circulación sanguínea.
Tratamiento que combina el trabajo muscular y articular del masaje tradicional y continua con un masaje realizado con pindas.
Las pindas de la medicina ayurvédica (prakop en Tailandia) son bolsas de tela rellenas del poder que emana de la naturaleza a través de sus plantas que, previamente calentadas al vapor, se aplican por todo el cuerpo.
El Método Columna Vitae se fundamenta en cuatro pilares: energía, vía refleja, biomecánica y meditación.
Vía refleja: Nuestro sistema nervioso central circula a través de nuestra columna vertebral, formación de huesos que da protección a un sistema tan delicado y tan importante. Entre las vértebras están los espacios intervertebrales, por donde salen los nervios espinales que son los encargados de recibir órdenes del cerebro y que a su vez, le proporcionan información a éste de cómo están todos los órganos y sistemas.
Su origen se remonta a los 2.500 años de antigüedad y su creador el médico Jivaca Kumara Baccha, que recogiendo conocimientos en sus viajes por India, China y Nepal y más tarde los codificó.
La estructura de esta disciplina terapéutica se debe a la influencia del Yoga, del Shiatzu, del Ayurveda.